sábado, diciembre 04, 2004

Unión Monetaria: éxitos coyunturales, fracaso estructural

Hace 3 años desde que el Euro se hizo carne y acampó entre nosotros. Tres años de aparente consolidación e incluso de inesperado éxito. Mientras escribo esta líneas, el Euro se cotiza por encima de los 1.3 dólares y su rally alcista parece imparable. Algunos bancos centrales se plantean utilizarlo como moneda de reserva y Europa es hoy el primer acreedor neto del mundo.

Aunque la descripción euro-optimista de arriba es engañosa (no hay casi un solo indicador de sostenibilidad en el que Europa no este peor que los USA) no voy a centrarme ahora en ella. De momento voy a dar por buenos los “éxitos coyunturales” del Euro para proceder a analizar el enorme fracaso estructural y político en que se ha convertido nuestra moneda única.

Volvemos a James Buchanan y su Teoría de la Elección pública: ese lugar donde el Constitucionalismo Americano se cruza con la Teoría de Juegos.

Durante años los economistas han desarrollado explicaciones del endeudamiento suponiendo que el Estado era un planificador benevolente que buscaba el bienestar de los gobernados. Pero una y otra vez, estas teorías se chocaban con la evidencia empírica: el endeudamiento del Estado era persistentemente superior al que la hipótesis de benevolencia indicaría. Por supuesto, antes de desechar la hipótesis del planificador benévolo se ensayaron toda clase de piruetas incluyendo rigideces, información asimétrica, equilibrios autoinducidos…

Y sin embargo ya en los años 50, Buchanan había roto el tabú de la hipótesis de benevolencia, y propuso en su lugar que el planificador buscaba mejorar el bienestar de los agentes DURANTE SU PERIODO en el cargo.

Uno de los motivos por los que esta idea fue poco atractiva para los economistas es que supone que el votante no es un agente absolutamente racional: si lo fuese penalizaría los déficits en las urnas. Pero es una hipótesis razonable: en general el déficit del Estado no suele ser la prioridad en la agenda del votante.

Así visto, la ineficiencia fiscal de los gobiernos democráticos podría ser catastrófica: el gobierno tiene incentivos para endeudarse hoy, comprar favores políticos con ese dinero, y dejar la deuda a los gobiernos siguientes.

Aunque el concepto es intuitivamente atractivo, uno sospecha de inmediato que algún factor externo tiene que limitar este esquema de endeudamiento masivo, porque aunque observamos déficits persistentes, no suelen ser tan enormes como sugiere esta hipótesis.

Ese factor son los tipos de interés: cuando el gobierno incurre en déficits fuertes, compite con el sector privado para captar ahorro y lógicamente el precio del ahorro (el tipo de interés) aumenta.

El tipo de interés no es como el déficit publico: no se puede ocultar de la vista del votante: afecta directamente a su bolsillo si esta endeudado y reduce la inversión y el empleo. Es cierto que con moneda fiat el Banco Central puede acomodar transitoriamente los déficits, pero nunca totalmente.

En la Unión Europea, desagraciadamente, aunque cada gobierno controla su propio déficit, el tipo de interés es común. Esto quiere decir que el déficit público de cada gobierno contribuye muy poco a la formación del tipo de interés de Eurolandia.

Los Gobiernos Europeos están atrapados en un equilibrio perverso, donde, aunque el interés común es claramente mantener un déficit y unos tipos de interés bajos, existen incentivos a endeudarse para todos los países. Esta situación fue prevista, y para afrontarla se invento el pacto de estabilidad.

El Pacto consistía en poner un máximo del 3% del PIB (que ya es!!) al déficit de los países de la Unión Monetaria. En caso contrario habría sanciones. Pero aun con este generoso máximo, no han sido capaces de cumplir (y claro, el Consejo de Ministros no se ha castigado a si mismo). Así que estamos sin Pacto de Estabilidad, y por tanto nuestra moneda esta al arbitrio, no de los tecnócratas de Frankfurt (que merecen toda mi confianza, y creedme que no hablo de oídas) sino de los sospechosos habituales de Paris y Berlín (que no os diré que merecen para no recibir una acusación por libelo en mi segundo post).

Es importante entender el papel esencial que juega el cortoplacismo del votante en este juego: si los votantes fuesen racionales castigarían el déficit per se. Como son cortoplacistas (los votantes cortoplacistas hacen gobiernos cortoplacistas!) solo castigan al gobierno debido al efecto del déficit sobre los el tipo de interés. Una vez rota la relación para cada gobierno entre déficit e interés, entonces el gobierno, que va a sufrir tipos altos sea o no virtuoso (porque los tipos no dependen solo de él), elige no serlo para llevarse al menos los réditos políticos de dar prebendas presupuestarias. La tragedia de las tierras comunes a escala continental.

Bueno y digo yo…antes de seguir con esta pirotecnia constitucional, no deberían arreglar los platos rotos del Pacto de Estabilidad? Mientras no lo hagan… NO a la Constitución Europea.

7 Comments:

At 3:30 p. m., Anonymous Anónimo said...

Gracias por su blog, Kantor. Prometo leerlo y seguirle 'in the background'. Como mis conocimientos de economía sin inexistentes, no puedo opinar y me veré obligado a contrastar sus opiniones con las de otras personas. A ver si entre todos consiguen desasnarme.
Saludos. Perroantonio.

 
At 3:53 p. m., Anonymous Anónimo said...

Muy bueno Kantor, más que una denuncia contra la imposibilidad de controlar la política monetaria por parte de los países miembros, haces una apuesta por el pacto de estabilidad. Yo hasta ahora venía defendiendo el primer punto, pero con ciertas reservas (la moneda única también tiene sus ventajas) sin embargo me gusta también este enfoque.

Muy bueno lo del SIDA en liberalismo.org

Un saludo

 
At 4:28 p. m., Anonymous Anónimo said...

El de antes era Milton

 
At 5:44 p. m., Blogger Kantor said...

Gracias a los dos.

El hecho de que los paises miembros no puedan controlar su politica monetaria me parece justo lo contrario: un fracaso coyuntural pero un exito estructural.

Ademas el ECB tiene a su favor una enorme independencia.

Por lo demas, Perroantonio, no pienso escribir solo de economia. Estos post sobre la Constitucion Europea son los primeros porque el referendum se acerca.

Un saludo

 
At 6:14 p. m., Anonymous Anónimo said...

"El hecho de que los paises miembros no puedan controlar su politica monetaria me parece justo lo contrario: un fracaso coyuntural pero un exito estructural."¿Podrías comentar in extenso este punto?

Un saludo

Milton

 
At 6:30 p. m., Anonymous Anónimo said...

¿Que te parece la opinión del profesor de Columbia Sala-i-Martin (que es bastante liberal, por cierto)?

http://www.columbia.edu/~xs23/catala/articles/esp/2003/euro/euro.htm

Yo me muevo entre ambas.

 
At 7:02 p. m., Blogger Kantor said...

Coyunturalmente es verdad que la incapacidad de los paises para controlar su politica monetaria esta siendo un problema porque los ciclos economicos en Eurolandia no estan sincronizados: pero a mas largo plazo los ciclos se iran sincronizando.

Existe toda una linea de pensamiento de que las "areas monetarias optimas" son un equilibrio autoinducido, y que un area economica comun tendera a tener un ciclo economico comun.

 

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