sábado, abril 16, 2005

Izquierda y Derecha

Vivir en España tiene sus ventajas: el verano es más largo y las chicas van ligeras de ropa durante más tiempo; tenemos jamón, siesta y el alcohol más barato de Europa.

Desgraciadamente, aparte de la muerte y los impuestos, existe otra inevitable maldición: los políticos. Pero en España es aún peor: porque la gente se identifica con ellos. Por eso, este país, donde el conflicto civil es imposible porque los intereses de las clases dominantes están firmemente alineados, no obstante sufre una absurda retórica guerra-civilista, que se transmite de padres a hijos, junto con otras idiosincrasias nacionales, entre las que cabe destacar el conflicto entre el catolicismo y el catolicismo laico.

No obstante la división en izquierda y derecha, aunque aquí es particularmente ruidosa, es un fenómeno universal. Una y otra vez los mas variados gurús políticos redescubren que esta superada. Una y otra vez acaban uniéndose al bloque correspondiente.

Es obvio que no existe una ideología de “derecha” y de “izquierda”. Los parecidos entre la cosmovisión de Cox&Forkum y la de Pat Buchanan son…ninguno. Ambos son totalmente diferentes de Wolfrowitz. Pero los tres tienen algo en común: VOTAN REPUBLICANO.

Yo voto PP, y escribo en RedLiberal. No obstante soy pro-choice (histéricamente), pro-eutanasia (con menos entusiasmo y aún más convencimiento) y apoyo un moderado welfarismo, en particular sanidad y educación no necesariamente publicas pero si necesariamente gratuitas (o más bien subvencionadas). Os daré más sorpresas progres que harán quizá las delicias de otros bloggers más ortodoxos. (Por cierto, la existencia del movimiento liberal me ha devuelto un poco el placer de sentirme de izquierdas; en el mundo real me consideran el gemelo cabrón de Donald Rumsfeld).

Las decisiones puramente privadas, esas en las que el agente internaliza plenamente los costes y beneficios son dejadas al nivel mínimo de subsidiaridad: es el individuo el que elige y lo hace conforme a la complejidad casi infinita de los deseos humanos. No hay izquierda y derecha a la hora de elegir tu plato favorito o la música que quieres disfrutar. Nada es más obviamente absurdo que los conflictos tribales ente estéticas diferentes, y después de la adolescencia nadie se los toma en serio (salvo ciertos chamanes de la “excepción cultural”).

Obviamente dado que la privatización total es técnicamente imposible y socialmente indeseable, hay decisiones que se tienen que tomar a nivel colectivo. Por ejemplo quien va a pagar por la defensa nacional, las cortes de justicia o el Estado del Bienestar. O cuales van a ser las alianzas internacionales de un determinado país.

Esas decisiones, intrínsecamente comunes y divisivas (común = divisivo), se toman a través de una legislatura que ordena leyes o de una rama ejecutiva del Estado que ejerce el poder de administrar. Para elegir a estos cuerpos políticos se crea un sistema electoral que nombra cargos y promulga leyes.

Es bien conocida la crítica informacional a la democracia: el elector individual, cuyo voto con toda seguridad no va a cambiar el resultado de la votación, no tiene incentivos a asumir el coste de informarse ni tiene que afrontar personalmente los dilemas sobre los que su voto decide. Las elecciones no producen una revelación de las preferencias del votante: más bien revelan sus prejuicios y pasiones. O como dijo Friedman, cuando yo gasto un dólar tengo un incentivo de un dólar a gastarlo bien. Cuando voto a un partido político, mi voto no es decisivo y mis incentivos marginales son nulos. (Visto así, lo asombroso es que la democracia funcione tan bien).

Además de esto, el elector, suponiendo que es un ciudadano concienciado y vota racionalmente, tampoco puede escoger el programa que más le gusta: debe aceptar que su sufragio tiene que ser útil; tiene que elegir aceptando un conflicto entre sus preferencias políticas y la eficacia de su voto. Por ejemplo, votar Juventudes Libertarias puede ser muy agradable para el amor propio, pero en última instancia es equivalente a la abstención.

La lógica de los sistemas electorales divide el continuo ideológico en bloques discretos. En todo proceso electoral representativo hay ganancias de escala en las votaciones. La ley Dont y los sistemas uninominales hacen inevitable que la división sea profunda, y obligan a todos los votantes a elegir dentro de un menú binario. Incluso en los sistemas proporcionales, en la medida en que la autoridad ejecutiva esta centralizada, todo partido es después de la votación “gobierno” u “oposición” y teniendo en cuenta sus afinidades ideológicas a los partidos dominantes, eso implica que antes de la votación se le puede clasificar como “izquierda” o “derecha”.

Por otro lado los sistemas altamente proporcionales dan lugar a parlamentos más representativos, pero estos parlamentos son también mucho más volátiles en sus decisiones. Dado que el gobierno debe tomar decisiones que necesariamente tienen que ser centrales, planificadas colectivamente e inter-temporalmente consistentes, la volatilidad parlamentaria es un mal. Para todos los que seguimos las actividades de esa excelsa jaula de grillos que es la Knesset (parlamento israelí), los peligros de un sistema proporcional y su vulnerabilidad ante intereses particulares resultan obvios.

En definitiva, las decisiones colectivas se toman inevitablemente sin incentivos marginales eficientes y dentro de un sistema de bloques ideológicos, artificial en la medida en que la ideología no es algo que se presente por bloques. Esto no es un defecto particular de la democracia, sino de la propia elección pública. Por eso ampliar el campo de las decisiones privadas, no solo a través de la inhibición total del Estado, sino especialmente rediseñando ese Estado de forma que mas ámbitos sean dejados en manos de los individuos o se determinen a través reglas transparentes e impersonales, es un camino para reducir la tensión política (y en general además mejorar el bienestar individual) . No obstante, existen decisiones que solo pueden ser públicas y discrecionales. La existencia de esas elecciones determinará que la división izquierda derecha permanezca indefinidamente. Como la muerte y los impuestos.

PD.- Do you wanna know more?

11 Comments:

At 7:51 p. m., Anonymous tranquilocomp said...

Las democracias están en crisis, opino. Tienden a no permitir lo que sugieres como solución al final de tu artículo.

 
At 7:55 p. m., Anonymous Fernando said...

Tienes razón, la izquierda y la derecha se mantienen artificialmente por la dinámica parlamentaria.

Porque de izquierda extrema o de derecha extrema hay realmente pocos.

El resto estamos en el centro.

Yo voto izquierda, pero soy radicalmente antiabortista, estoy en contra de las PAC y soy partidario de la escuela privada pero subvencionada y por tanto gratuita (que tu dices que es algo progresista, pero mi visión es que siempre ha sido defendido por la derecha), y sin embargo soy partidario de la sanidad universal, pública y gratuita, etc, etc.

En fin, existe un centro donde tomas ideas de la derecha y de la izquierda (distintas según cual las tome) y que te hacen decantarte por uno y otro partido según las elecciones.

 
At 9:28 p. m., Blogger Marzo said...

>la existencia del movimiento liberal me ha devuelto un poco el placer de sentirme de izquierdas...

Me pasa algo parecido; para los anarcocapitalistas soy un socialista, lo cual no diré que sea un placer pero sí una experiencia algo exótica para mí.

Un matiz de detalle te señalaría. La ley de D'Hondt es un sistema de reparto de escaños muy proporcional; lo que reduce la proporcionalidad en nuestro caso comparado con el de Israel es sobre todo que España no es un circunscripción electoral, sino 52.

 
At 11:38 p. m., Blogger Kantor said...

Estoy de un poco de acuerdo en lo de la crisis de la democracia; pero no es verdad que las ideas que apunto no se esten poniendo en practica: cada vez hay mas agencias independientes y el tamaño del Estado se ha reducido en muchos sitios.Todavia queda mucho.

 
At 11:39 p. m., Blogger Kantor said...

Quiero decir que todavia queda mucho por hacer.

 
At 8:47 a. m., Anonymous Anónimo said...

"en el mundo real me consideran el gemelo cabrón de Donald Rumsfeld"
Tal como están las cosas últimamente , yo me lo tomaría como un gran halago.

...Aunque yo te hubiera definido más bien como una mezcla de Heinrich Himmler y Palpatine con estreñimiento crónico.

 
At 1:18 p. m., Blogger desecho said...

1. Primera anécdota personal. Acabo de descubrir tu blog y te felicito por él. Aún estoy haciéndome con las coordenadas ideológicas y la terminología desde las que te manejas con lo que es posible que no acabe por hacer comentarios pertinentes y adecuados a los temas que expones.
2. Segunda anécdota personal. Yo voto (extrema)izquierda pero en el mundo real me acusan de burgués acomodado criptoderechista cuando afirmo que el mercado no es un enemigo y reclamo que el Estado debe tener un poder (y un mandato) limitado y que debe ser la ciudadanía la que activa y libremente se organice y gestione las dimensiones más colectivas de la polis.
3. Como apuntas los polos izquierda-derecha (o progresismo-conservadurismo) son meramente pragmáticos, es decir sólo alcanzan significado en relación a contextos determinados y no en relación a una referencia ideológica precisa y predefinida para el resto de la historia. Pero eso es precisamente lo que les da utilidad en cuanto permiten a las personas alinearse y conformar bloques que articulan diversas alianzas. Claro, que como bien apuntas esos polos simplifican de una forma dificilmente admisible la complejidad existente, con lo que de alguna manera se debe limitar esa reducción salvaje.
4. A mis ojos el problema no es tanto la existencia o no de un aparato estatal como los niveles de subsidaridad que apuntas; es decir, lo interesante es pretender que incluso en los determinados niveles de decisión colectiva sólo unas determinadas instancias son competentes y al modo que ocurre con los derechos individuales tampoco pueden vulnerar derechos de colectividades minoritarias e inferiores en la escala (traduciéndolo: el problema es establecer qué nivel de poder limitado tienen las instituciones multiestatales, estatales, federales, interlocales y locales). De ahí que mi crítica a tu conclusión se centre en que el problema no es traspasar más poder al ciudadano individual (que también), sino en (a) saber escalarlo entre los diferentes centros de poder en que puede institucionalizarse la voluntad colectiva y (b) aumentar las consultas directas al ciudadano para desbloquear asuntos en que la lógica de bloques es incapaz de llegar a un acuerdo (modelo presupuestos locales participativos).
5. ¿qué entiendes por reglas transparentes e impersonales? ¿procedimientos de decisión? ¿protocolos de actuación? ¿?

 
At 6:33 p. m., Anonymous motilsarra said...

‘Yo voto PP, y escribo en RedLiberal. No obstante ....' Yo voto izquierda, pero...' 'Para los anarcocapialistas soy un socialista...' 'Yo voto (extrema) izquierda pero....'

Je, je, je. ¿Coherencia? En la incoherencia, en todo caso. Afortunadamente.

 
At 11:14 p. m., Anonymous Kim Jong Il said...

"Análisis sobre la democracia y la libertad"

por Sebastián Cesar Garino (alias NegroFiero)


Decimos a diario que vivimos en una democracia, agradecemos nuestra libertad, el poder disfrutar de nuestro tiempo, el poder organizar nuestra vida como mejor nos parece. Sin embargo, todos estos aspectos, o mejor dicho, todas estas cualidades que creemos disfrutar son engañosas. Desde el comienzo, al hablar de democracia, cometemos un error. Tal vez, nuestra idea de la democracia sea la procedimental, es decir, “se está en democracia, cuando se votan periódicamente a los representantes”. Esto es cierto, y aun mas, es lo que tenemos ahora, sin embargo, considerar democracia a nuestro sistema de gobierno solo por sus procedimientos es algo de extrema liviandad. Los procedimientos son los aceptados mundialmente, mas esto no es garantía de absolutamente nada, de hecho en realidad, y esto analizando las situaciones que nos rodean, nos damos cuenta que ni siquiera estamos realizando una elección cuando votamos. ¿Que digo?: Digo que nuestra elección no es racional. La racionalidad de la elección es punto fundamental para legitimar al sufragio. ¿Por qué la elección no es racional?. Para fundamentar esta afirmación mostraré algunos puntos en particular. a) La propaganda política constante, realizada antes, durante y después de las campañas políticas condicionan la selección del elector. b) La falta crónica de educación mínima en grandes sectores de la sociedad impiden en primera instancia una comprensión cabal por parte del elector de cual es su verdadera función, y por otro lado, una permeabilidad aun mas grande a la propaganda política. c) La falta de veracidad en las acciones de los representantes significa siempre votar con inseguridad, o lo que es aun peor, no saber a quien realmente se esta votando, o por qué se está votando. Estas causas no son en ningún momento especificas, sino que todo lo contrario, se complementan continuamente para formar lo que actualmente es el sistema de elección de gobierno. Veamos: Por un lado, un constante bombardeo propagandístico desde todos los medios hacia el elector, por otro lado, grandes porciones de la sociedad que no son conscientes de su voto, que no son capaces de entender los procesos que ocurren pero que sin embargo son casi determinantes en el resultado. Y finalmente, la incertidumbre que provoca en aquellos que tienen un poco mas de conciencia al votar la volatibilidad de los candidatos. Sumado todo esto tenemos que: Un importante sector de la sociedad, el mas débil a las influencias debido a su poca educación, reacciona inconscientemente a la propaganda política y a la demagogia. A esto se le suma otro sector, mas instruido pero también influenciable por la propaganda, aunque en este caso la propaganda debe ser mas sutil y no demagógica. Los primeros votan a ojos cerrados a aquel que produjo el mejor efecto propagandístico y demagógico, los segundos votan a una propaganda un tanto mas sofisticada. No existe candidato alguno que por su sola presencia contrarreste este estado de la situación y que logre evitar los efectos de la propaganda. El resultado entonces será que la elección recaerá no sobre aquel que proponga soluciones reales y factibles, sino sobre aquel que haya conseguido el mayor financiamiento para su campaña y por ende logrado la mejor campaña política. Ahora bien el financiamiento tiene que tener un origen. Ese origen es el verdadero ganador. Este financiamiento es una inversión, e inversionistas solo pueden ser los capitalistas. Estos capitalistas no tienen representación verdadera en el juego político, los pocos partidos que intentan crear la ficción de representar sus intereses son simples figuras decorativas y de distracción. Al entregar los capitales necesarios para llevar a buen termino una campaña, solo están asegurando su permanencia en el poder. Hoy gobierna el partido A el cual se ha vuelto evidentemente impopular, hoy está surgiendo como gran opositor el partido B el cual lucha por las necesidades populares, mañana A dejará el poder y lo tomará B, pero, el financiamiento, el visto bueno, el dedo elector es de los capitalistas, quienes dejan de lado a A para poder a B en el poder, descomprimir la situación social por un tiempo y luego volver con A o tal vez con una nuevo partido C. Entonces, toda elección siempre es efectuada por los sectores del poder económico, los sectores que tienen los mayores intereses económicos en el país, ya sean nacionales o extranjeros, incluso o mejor dicho casi siempre ambos. Demostrado claramente que la democracia, tal como la aceptamos ahora no es tal, notamos entonces que no estamos en posición de tener la libertad de elegir a nuestros representantes. Sin embargo decimos vivir en libertad. No existe tal libertad, primero porque no tenemos posibilidad de ser gobernados por aquellos que realmente deseamos, pero también existen otras faltas de libertades. Si el gobierno responde únicamente a los intereses del sector de poder económico, entonces no responde a nuestros intereses. Si no tenemos quien desde el poder o desde el estado responda por nuestros intereses entonces también ahí existe una falta de libertad. Si todas las leyes, todos los códigos, todas las acciones y decisiones del poder no responden a la mayoría, nuestra única libertad reside en no estar encerrados en celdas. Por otro lado, si disfrutamos de la libertad de expresión, es simplemente por el hecho de que nuestras opiniones no son multitudinarias. La fragmentación que producen los diferentes partidos políticos, fragmentación que tiene por fin dividirnos, impide que nuestras opiniones sean mayoritarias. Como mucho serán sectoriales y absorbidas por algún partido, que la tomará en su seno utilizándola hasta el momento en que el dedo capitalista decida que es propicio para gobernar. Sin embargo, si intentásemos unir nuestras voces, por mas que nuestros reclamos sean casi ínfimos, la libertad de expresión pasaría al olvido. Finalmente, creemos ingenuamente decidir sobre nuestra vida y pensamos organizarla como mejor nos place, ¡gran mentira!. Tal vez este sea el error menos reiterado, ya que casi es a diario que vemos como muchas vidas se destruyen por causas que son completamente ajenas a ellas mismas. Esto significa que podemos organizar nuestras vidas solo en la medida en que estemos insertos dentro del sistema económico, y esto siempre y cuando no seamos una molestia al poder. Sin embargo, si decidiésemos salir del circulo económico, pronto nos encontraríamos sin el sustento mínimo, y por lo tanto también imposibilitados de disponer de nuestras vidas como mejor nos parezca. Digo entonces, que somos esclavos, modernos, asalariados, pero esclavos al fin, no de un dueño en particular, sino de un sistema que nos obliga a realizar ciertas acciones, aun sin nuestro real consentimiento. Dicho todo esto, ya entonces estamos en condición de comprender mejor todo lo que nos rodea, de analizar hechos y de actuar en consecuencia.

 
At 10:47 p. m., Anonymous botella medio vacia said...

me he metido en esta pagina de casualidad. estoy muy confundida. una persona ke se declara votante del pp kiere sanidad y educacion no necesariamente publicas pero si gratuitas y otra persona ke se declara de izkierdas es tb partidaria de la escuala privada pero gratuita. ¿esto como se come? servicios buenos pero ke pague papi?
el analisis de sebastian C.G. me ha deprimido por completo. con cosas asi dan ganas de desaparecer. perdonarme ke este tan pesimista, pero ya no sé en ké creer y en ke no.
por ke todo es tan complicado? por ke nos complicamos tanto la vida? imagino ke despues de dos años este articulo estara algo KO pero bueno no keria kedarme con las ganas de comentar algo. ke les vaya bonito

 
At 2:45 p. m., Anonymous Anónimo said...

El análisis de S.C.G es una soberana pelotudez. Es un ensayo de la influencia retórica estilo Felipe Pigna, para pendejos de secundaria. Lucha de clases y revelación ideológica de poderes ocultos. Es un vulgar picapleitos que se divierte deprimiendo a personas como vos. Pero vale la pena analizarlo porque resume en un solo lugar el tipo de razonamientos chantas de esas versiones conspirativas del marxismo -en particular de la relación superestructural entre poder político y clases sociales- que se popularizó durante el siglo XX. Fijate:



Decimos a diario que vivimos en una democracia, agradecemos nuestra libertad, el poder disfrutar de nuestro tiempo, el poder organizar nuestra vida como mejor nos parece. Sin embargo, todos estos aspectos, o mejor dicho, todas estas cualidades que creemos disfrutar son engañosas.

Son todas cosas diferentes la democracia, la libertad, y el disfrute del tiempo.



Desde el comienzo, al hablar de democracia, cometemos un error. Tal vez, nuestra idea de la democracia sea la procedimental, es decir, “se está en democracia, cuando se votan periódicamente a los representantes”. Esto es cierto, y aun mas, es lo que tenemos ahora, sin embargo, considerar democracia a nuestro sistema de gobierno solo por sus procedimientos es algo de extrema liviandad.

Votar periódicamente representantes también se hace en Cuba y Venezuela. El ejemplo es una pésima referencia a Schumpeter.



Los procedimientos son los aceptados mundialmente, mas esto no es garantía de absolutamente nada, de hecho en realidad, y esto analizando las situaciones que nos rodean, nos damos cuenta que ni siquiera estamos realizando una elección cuando votamos. ¿Que digo?: Digo que nuestra elección no es racional.

Una elección irracional no deja de ser una elección. Y si somos irracionales cuando votamos también lo somos en el resto de la vida. Esto es importante para que se note lo contradictorio del argumento.



La racionalidad de la elección es punto fundamental para legitimar al sufragio.

Los locos no tienen derecho a votar entonces.



¿Por qué la elección no es racional?. Para fundamentar esta afirmación mostraré algunos puntos en particular.

Demostraría, a lo sumo.



a) La propaganda política constante, realizada antes, durante y después de las campañas políticas condicionan la selección del elector.

No hay demostración, sólo mostración. El pibe este se cree el filósofo rey porque a él no lo condicionan.



b) La falta crónica de educación mínima en grandes sectores de la sociedad impiden en primera instancia una comprensión cabal por parte del elector de cual es su verdadera función, y por otro lado, una permeabilidad aun mas grande a la propaganda política.

La racionalidad del elector no puede depender de una educación que le den otros más educados que él. Por otro lado la permeabilidad a la propaganda política no depende de la cantidad de instrucción, y la mayoría de las veces es al contrario. No hay que irse hasta Corea del Norte ni remontarse a la Alemania de Hitler o la Rusia de Stalin, basta con ver a la juventud argentina adoctrinada por argumentos mucho más pobres que los de este "análisis".
Y también me pregunto a qué se refiere con la "verdadera función" del elector.



c) La falta de veracidad en las acciones de los representantes significa siempre votar con inseguridad, o lo que es aun peor, no saber a quien realmente se esta votando, o por qué se está votando.

Esto ya parece el marxismo vulgar de los infelices de "La cajita infeliz". ¿Qué es la veracidad en las acciones de los representantes? Será la veracidad de las promesas de los representantes. Eso no se puede saber hasta después de la votación. Además, se sigue sabiendo a quién se vota y por qué se vota. Por lo general los representantes son veraces al prometer tomar tal o cual medida política. Que el político sepa que los resultados no van a tener los resultados deseados es otra cosa, pero en ese caso no hay una traición al elector. Pero por lo general no son los políticos los que hacen populares a las propuestas, sino que son las ideas populares las que determinan las posibilidades de los políticos de ganar votos. Y entonces es difícil distinguir entre la culpa de los populistas que dicen lo que los votantes equivocados quieren escuchar y la culpa de los votantes que en parte pueden llegar a saber lo equivocado de sus ideas pero prefieran apostar a perjudicarse con seguro social que beneficiarse con riesgo a no tener subsidios o aranceles a la importación.



Estas causas no son en ningún momento especificas, sino que todo lo contrario, se complementan continuamente para formar lo que actualmente es el sistema de elección de gobierno.

Acá empieza. Fijate el método: de tres elementos afirma que se complementan funcionalmente y entonces son un "sistema". Ya es una conspiración que nadie conoce, y que sobrevive porque nadie la descubre. El que la descubriera se volvería de pronto racional, por muy poca educación que tuviera. Te está tratando de zombie pero te habla como si no lo fueras.



Veamos: Por un lado, un constante bombardeo propagandístico desde todos los medios hacia el elector, por otro lado, grandes porciones de la sociedad que no son conscientes de su voto, que no son capaces de entender los procesos que ocurren pero que sin embargo son casi determinantes en el resultado.

Lo que dijo antes no sólo no lo prueba (pero es una base fácilmente firme con los prejuicios populistas imperantes), sino que además no prueba nada (es una serie de silogismos mal hechos). Lo de los procesos que ocurren lo introduce en este párrafo, no antes. Fijate que en este artículito lo que tenés es un reflejo en pequeño de la metodología de la propaganda izquierdista para zafarse de la contradicción entre la noción de intereses de clase y sus crónicas derrotas dentro de las democracias multipartidarias, salvo cuando triunfan y tienen que sostenerse con patotas de militantes como en Venezuela. Hoy día, con K en el poder, este tipo de discursos son in-creíbles.



Y finalmente, la incertidumbre que provoca en aquellos que tienen un poco mas de conciencia al votar la volatibilidad de los candidatos.

Si tuvieran dicha consciencia no los votarían.



Sumado todo esto tenemos que: Un importante sector de la sociedad, el mas débil a las influencias debido a su poca educación, reacciona inconscientemente a la propaganda política y a la demagogia.

De vuelta lo mismo: si un sector es débil a las influencias, entonces también lo va a ser a la educación que se le provea.
Supongo que sería gracioso si no fuera porque este tipo de forradas pudieron influenciar realmente a muchos jóvenes en la dirección política que ahora sufrimos.



A esto se le suma otro sector, mas instruido pero también influenciable por la propaganda, aunque en este caso la propaganda debe ser mas sutil y no demagógica.

¿Qué es "más sutil y no demagógica"? ¿Es racional? ¿Es subliminal? ¿Es hipnótica? Acá, o el pibe se cree menos influenciable por ir a la unversidad (y para negar que él es el engañado sale como el rey desnudo para mostrar su ropaje de "pensamiento independiente"), o está anulando su argumentación. Si la propaganda puede lavar el cerebro a todos, entonces no tiene importancia lo de la "educación o no educación".




Los primeros votan a ojos cerrados a aquel que produjo el mejor efecto propagandístico y demagógico, los segundos votan a una propaganda un tanto mas sofisticada.

Lo divertido del populismo es que es elitista.
...sigamos...



No existe candidato alguno que por su sola presencia contrarreste este estado de la situación y que logre evitar los efectos de la propaganda.

Podría usar la propaganda también :)



El resultado entonces será que la elección recaerá no sobre aquel que proponga soluciones reales y factibles, sino sobre aquel que haya conseguido el mayor financiamiento para su campaña y por ende logrado la mejor campaña política.

¿El resultado? De las premisas no se sigue esta conclusión :D Veamos, de ser así, habría que probar que el número de votos es proporcional a la cantidad de propaganda, independientemente de su contenido. Además ¿por qué las soluciones dejarían de ser reales y factibles? ¿lo serían más si la campaña no dispusiera de propaganda? Describe a una población sin "pensamiento independiente", sea que tenga o no educación (como si ésta fuera garante de la autonomía de los procesos racionales de la consciencia... ¡cómo se reiría Skinner!), pero después presume que los políticos ganarían votos con soluciones reales y factibles si no fuera por la propaganda. Una población de analfabetos o idiotas alfabetizados elegiría soluciones reales y factibles si no fuera por la perversa financiación de las campañas... ¿Se nota la contradicción?
Pero lo más importante es otra cosa. ¿Por qué se presume ya una dialéctica de clases opuestas por la cual el único -subrayo único- beneficio de los elegidos consiste en perjudicar a los electores?



Ahora bien el financiamiento tiene que tener un origen.

No perdió tiempo. Here we go!



Ese origen es el verdadero ganador. Este financiamiento es una inversión, e inversionistas solo pueden ser los capitalistas.

No, también puede ser la clase política, los sindicatos, los picketers, los partidos de la socialdemocracia europea, el petróleo estatal de Chávez, los millones de Michael Moore y Noam Chomsky, el PPA de Saddam y Kofi, hay muchas opciones antieconómicas :)
Hizo una descripción falaz e invertida de la realidad populista de la demagogia política, y ahora pretende echarle la culpa a los capitalistas como un entero, como no podía ser menos si la hipótesis conspirativa es la de un sistema: el capitalismo es una comunidad de intereses... lástima por la competencia que hace tender a la baja la tasa de beneficios. ¿No será que los capitalistas compiten para vender la soga con la que los van a ahorcar? La campaña no cambia de contenido porque tenga dinero para financiar más publicidad. La publicidad logra vender más a quienes ya están dispuestos a comprar. Toda esta conspiración capitalista podría llevarse a cabo sin propaganda, sin pagar un peso salvo los salarios de los políticos (y no para "corromperlos" porque esto sería un sistema: ya tendrían que obedecer a los capitalistas)



Estos capitalistas no tienen representación verdadera en el juego político,

¡La tendrían en todos!



los pocos partidos que intentan crear la ficción de representar sus intereses son simples figuras decorativas y de distracción.

Una maniobria muy inteligente y sutil construida para que esos analfabetos manipulados por la propaganda no descubran la conspiración!



Al entregar los capitales necesarios

Dinero, no capitales. Los capitales son las herramientas de producción. O estudió y no aprendió nada, o no estudió pero no necesitó la educación para tener su pretendido pensamiento independiente. Gougougou...




para llevar a buen termino una campaña, solo están asegurando su permanencia en el poder.

¿En qué poder? El poder lo tendrían que tener antes: no dependería del financiamento de la campaña. ¿Poder de hacer qué? ¿Existir? ¿Ser capitalistas? Fijate que ya se presume que eso sería algo malo. ¿Poder sobre la clase política? ¿Por el sólo hecho de competir para financiar una campaña? ¿Qué hace la clase política por ellos? ¿Proteger el capitalismo? ¿O prometerles beneficios sectoriales extracapitalistas a los diferentes empresarios a cambio de dinero?
Pero sigamos, que este dogma reforzado necesita otros:



Hoy gobierna el partido A el cual se ha vuelto evidentemente impopular,

Esto es divertido:

1) ¿Se volvió impopular el partido A necesariamente? No. Ej. no teórico: Si existiera tal sistema no habría reelecciones.
2) ¿Se volvió impopular el partido A por no haber hecho lo que los votantes querían? No. Ej. no teórico: el PJ fue reelegido en 1995 por haber hecho exactamente lo contrario de lo que había prometido en 1989 (¿es políticamente incorrecto decir "por suerte"?)
3) ¿Lo que los votantes deseaban como resultado implicaba necesariamente como medio una política anticapitalista? No. Ej. no teórico: victorias por tales medidas en Chile, US, UK, NZ, Europa (en especial la Nueva Europa), Singapur, Hong Kong, Taiwán y todos los tigres asiáticos, etc. etc.
4) ¿Del hecho de que el partido A se haya vuelto impopular se deduce que las medidas que tomó hayan perjudicado al pueblo? No. Ej. no teórico: sobran ejemplos de cortoplacistas... muchos todavía creen que las medidas que tomó Menem en su primera elección perjudicaron al pueblo que se equivocó juzgando por sus beneficios inmediatos (y no fueron medidas socializantes precisamente)... y ahora aplauden la elección de KK (porque sí tomó medidas socializantes, de esas que perjudican a la larga a la economía capitalista y, precisamente por ende, a la población).

Finalmente, veamos posibilidades, siempre presuponiendo que las medidas procapitalistas son impopulares porque serían contrarias a los intereses de clase del resto del pueblo:

a) si el partido A convenció con propaganda de ser elegido prometiendo lograr resultados "populares" por medios procapitalistas, y luego lo aplicó dichos medios con resultados negativos, entonces no traicionó a sus votantes, porque ya eran populares las medidas capitalistas. Luego todo lo de "la propaganda como posibilitador de ganar elecciones con falta de veracidad" cae por tierra. Para salvar la teoría habría que sumar otra hipótesis conspirativa -más seria- que en esta "demostración" no aparece, y es que existiera una "propaganda procapitalista de base" que unificara la cultura para lograr una hegemonía, que obviamente no dependería del financiamiento de las campañas, sino de esa misma instrucción y educación que Sebastián C.G.T. defendía como inmunización contra la propaganda demagógica. O sea, de tomar como cierta esta hipótesis ad hoc, paradójicamente toda la "teoría conspirativa" se derrumba al intentar salvarse. Pero si no se adopta esta hipótesis y se sigue la argumentación hasta donde nos dejó su autor, entonces las medidas procapitalistas ya serían populares per se, y por tanto no sería necesario el financiamiento de las campañas por parte de la diabólica plutocracia burguesa (propia del morbo de un estudiante de esa gran conquista popular, la educación pública nacional). Si se presupone la popularidad natural de las medidas procapitalistas, el aquí citado análisis citado se refuta solo. Como sea que se tome cualquiera de las dos hipótesis, caería toda la explicación teórica de esta conspiración bizarra a la "They Live".
Ahora bien ¿son populares las medidas procapitalistas? Generalmente no... y esto NO prueba que los resultados del capitalismo no sean beneficiosas para la población, y populares a la larga, sólo prueba los efectos de la propaganda -o mejor dicho, de la explotación de prejuicios preexistentes- sobre todos, incluyendo nuestro filósofo rey desnudo "negro fiero" (sic). Pasemos, pues, a la siguiente posibilidad:

b) si el partido A convenció con propaganda de ser elegido prometiendo lograr resultados "populares" por medios anticapitalistas, y luego no lo hizo, entonces sí traicionó a sus votantes. Pero entonces, si los votantes dejan de elegir inmediatamente por sus resultados al partido A ¿en qué quedó el lavado de cerebro de la propaganda supuestamente proporcional al dinero invertido? Esto es importante porque el argumento del artículo de Seba empezó intentando probar el dominio de la clase capitalista en base a que sólo los capitalistas podrían financiar las campañas (lo que no es cierto), pero entonces ¿es el dinero de las campañas la que da el poder a la clase capitalista? ¿O el poder es parte de una conspiración previa que habría que probar? Si es lo primero su argumento depende de que eso se pruebe. Si es lo segundo, no ofreció ninguna prueba: lo presume para hacer válida su argumentación, y eso es una falacia. Toda la argumentación es ilógica pero está armada "lógicamente".



hoy está surgiendo como gran opositor el partido B el cual lucha por las necesidades populares,

¿Qué son las "necesidades populares"? :) Ya presume medidas asistenciales para ganar popularidad y beneficiar al pueblo (en todo momento este binomio nunca se rompe para Sebita: popularidad de los medios elegidos y beneficio resultante de la elección de esos medios)
En fin, sigamos el razonamiento: El A party quedó desacreditado por haber actuado en forma procapitalista y B party aparece como popular por prometer no serlo y ser más asistencialista (véanse Planes Trabajar)



mañana A dejará el poder y lo tomará B, pero, el financiamiento, el visto bueno, el dedo elector es de los capitalistas, quienes dejan de lado a A para poder a B en el poder,

No es cierto. Jaja... si el partido B tiene que prometer luchar por las necesidades populares, y el partido A se hizo impopular por no haberlo hecho, el dedo elector habría sido del pueblo y no del anti-pueblo capitalista ;)



descomprimir la situación social por un tiempo

¿Cómo? ¿Tomando qué medidas? Tienen que ser necesariamente anticapitalistas, o sino le pasaría lo mismo que a A. Y si las toma, entonces se perpetúa en el poder.



y luego volver con A o tal vez con una nuevo partido C.

Ya acá el Sr. Garino se fue para cualquier lado pero lo disimula porque salta de falacia en falacia como un correcaminos. Si la gente deja de votar a B es porque éste todavía no es tan anticapitalista y popular, pero ciertamente lo sería más que el partido A. No hay forma de que el partido A vuelva a ganar, a menos que las medidas colectivistas de B fueran más perjudiciales que las liberales de A. Repito que si la propaganda lo logra todo, entonces el partido A de esta hipótesis pedorra se habría perpetuado indefinidamente. Y sino, se pasaría del partido A al B al C al D al E ad infinitum... o mucho antes.



Entonces, toda elección siempre es efectuada por los sectores del poder económico,

Woah, esto es para una tesis de licenciatura!!! :D Que tipo chanta, casi me resulta simpático.



los sectores que tienen los mayores intereses económicos en el país, ya sean nacionales o extranjeros, incluso o mejor dicho casi siempre ambos.

Bullshit... no hace al argumento horrorizarse de los intereses basados en una renta productiva basada en la inversión de capital, nacional o foránea... sigamos...



Demostrado claramente que la democracia, tal como la aceptamos ahora no es tal,

Tal vez el problema es que claramente sí lo es. O mejor dicho, que pretende democratizarse otra cosa que no sea el poder político (o sea: la sociedad y por ende a otros votantes), utilizando el poder político.



notamos entonces que no estamos en posición de tener la libertad de elegir a nuestros representantes.

¿No era al revés?



Sin embargo decimos vivir en libertad.

Esta es la parte interesante: se prueba que no vivimos en libertad porque existe un sistema oculto que nos gobierna, y no a la inversa, como debería ser.



No existe tal libertad, primero porque no tenemos posibilidad de ser gobernados por aquellos que realmente deseamos,

Ser gobernados por aquellos que deseamos no nos hace libres (ni tampoco por los que "realmente deseamos" pero que, contradictoriamente y según la conspiración anterior, "no nos dejan elegir" y a la vez "no sabemos que queremos elegir"). Si entre todos elegimos soberanamente renunciar a nuestra libertad individual a cambio de elegir ser socialmente dirigidos por aquellos que "realmente deseamos", no vamos a ser más libres. Por el contrario, va a ser todavía más difícil que nos liberemos de nosotros mismos. Sería una subordinación total voluntaria porque "poder organizar nuestra vida como mejor nos parece" sería imposible: si pudiéramos hacerlo no necesitaríamos al gobierno para que lo decidiera por nosotros. Lo que posibilita la democracia (combinación de pueblo y Estado) es imponer ciertas decisiones de una voluntad popular coercitivamente sobre algunos o todos los individuos que deben obedecer en mayor o menor medida. Una democracia así daría poder pero no libertad, y poder sólo a la decisión mayoritaria o a la de la primer minoría, por lo que sería una subordinación voluntaria en aquellos aspectos decididos por aquellos que se hubieran puesto de acuerdo en los mismos, y lograran una decisión triunfante. Para los demás sería una servidumbre voluntaria a cambio de la posibilidad de poner un voto para gobernar las vidas de otros. Si las decisiones se fusionan, entonces nadie hace enteramente lo que quiere con su propia vida, y si no se fusionan, entonces sólo algunos -y sólo eventualmente- harían lo que querrían en aquellos aspectos de su vida cada vez que lograran ganar una elección sobre las decisiones comunes y democráticas sobre la vida comandada. Y todo esto en caso de una democracia socialista semidirecta como la anterior. En caso de una democracia socialista indirecta ni eso. Hay otra opción: que se elija tener libertad individual y que aquellos que "realmente deseamos" no nos gobernaran en la mayor parte posible de los asuntos personales, y que los límites entre una libertad y otra se delimitara por otros medios, por ejemplo, la propiedad sobre los propios logros económicos. Pero eso llevaría automáticamente a la desigualdad de ingresos, y finalmente al capitalismo. Pero el capitalismo según la hipótesis anterior era una conspiración, así que tenemos un problema. O en realidad no tenemos ninguno.



pero también existen otras faltas de libertades. Si el gobierno responde únicamente a los intereses del sector de poder económico, entonces no responde a nuestros intereses.

Ahora le agregó la palabra "sector" y "poder" a "económico".
¿En qué consistiría responder a esos intereses? Lo deja a una imaginación preprogramada.
¿Los intereses sólo se realizan a través de un poder político que "responda" a los mismos?



Si no tenemos quien desde el poder o desde el estado responda por nuestros intereses entonces también ahí existe una falta de libertad.

¿Cuál?



Si todas las leyes, todos los códigos, todas las acciones y decisiones del poder no responden a la mayoría, nuestra única libertad reside en no estar encerrados en celdas.

Acá confunde deliberadamente "libertades individuales de todos" con "intereses de clase de los no-capitalistas", y a estos últimos intereses con "voluntad mayoritaria". Las mayorías electorales no son una constante homogénea voluntad sectorial. Y no lo son porque no existe una sociedad homogénea de intereses comunes, como algo apartado de los empresarios.
También se confunde "libertades individuales de la mayoría" con "decisiones del poder que respondan a la mayoría", sea la síntesis de sus voluntades en todos los asuntos (cosa imposible hasta en una democracia directa), sea la síntesis de sus intereses (cosa que no es posible, porque aunque los intereses de una mayoría fueran idénticos, las decisiones del poder sólo podrían responder y ser útiles a tal mayoría si además de tener intereses idénticos tuvieran un único interés común)



Por otro lado, si disfrutamos de la libertad de expresión, es simplemente por el hecho de que nuestras opiniones no son multitudinarias.

Entonces sí hay libertad de expresión. Ahora bien, ¿qué impediría esa libertad?



La fragmentación que producen los diferentes partidos políticos, fragmentación que tiene por fin dividirnos, impide que nuestras opiniones sean mayoritarias.

Acá el boludeo se hizo sublime. Los partidos políticos supuestamente engañaban al electorado prometiéndole lograr conquistas sociales populares con medidas anticapitalistas luego traicionadas. Y lo lograban gracias al financiamiento electoral de las campañas de propaganda política provista por los capitalistas. Pero ahora parece que los diferentes partidos políticos fragmentan "nuestras" opiniones, y si lo hacen, lo logran con la propaganda. Significa que la propaganda de los partidos formaría las opiniones en general, lo que incluiría el pensamiento político general, esto es: las opiniones mayoritarias. Así las opiniones mayoritarias serían pro y no anti-capitalistas. Fijate qué pavada: si la idea es dividir las opiniones, entonces se presupone que mayoritariamente son esclarecidamente anticapitalistas, y la división no cambiaría eso. Pero hay más, lo que acá intenta vendernos es el partido único, ya que si los partidos políticos forman su propio público y no a la inversa, la unificación sólo se lograría mediante un partido único, o bien, un partido único sería el producto natural si el pluripartidismo no fragmentase "nuestras opiniones" anticapitalistas. El nick de Kim Jong Il estaría justo, si fuera más gracioso.
En cualquier caso, da igual, ya que en esta situación hipotética, la victoria de cada partido implica que la mayoría unifique preferencias y deposite sus esperanzas de asistencialismo estatal en un partido específico. O sea que si la propaganda de los diferentes partidos logra, conjuntamente (y deberá ser así si todo está puesto a dedo por la clase capitalista), que el público elija cualquier propuesta, formando las preferencias generales del electorado por esos mismos partidos, entonces no tiene importancia que divida o no divida al electorado: estará controlado como las diferentes tropas bajo un solo ejército.




Como mucho serán sectoriales y absorbidas por algún partido,

¿Opiniones sectoriales o reclamos sectoriales? A cada oración va alterando el significado de las palabras :)
Veamos, sigámosle el juego. ¿Ahora los partidos se subordinan a los reclamos sectoriales? ¿No era que la fragmentación la producían los diferentes partidos políticos? Ya se: los reclamos sectoriales (¿obrero-sindicales?) son las primeras manifestaciones del reclamo que perjudica al capitalismo, pero, justo antes de convertirse en un reclamo de clase, o de las clases populares -como se quiera-, ahí aparece el partido A para representar a ese interés sectorial. ¿Pero no era que los partidos se vendían como representantes de las necesidades populares y no de un sector? O lo uno o lo otro. Los partidos no pueden estar dividiendo las opiniones porque supuestamente el pueblo pasaba de A a B o C y luego de vuelta a A, y no estaba dividido en votantes sectoriales estáticos de A, B y C. En fin, todo esto es demasiado trucho para que amerite más análisis, basta con eso y sobra.



que la tomará en su seno utilizándola hasta el momento en que el dedo capitalista decida que es propicio para gobernar.

Y que luego también traicionará. Esto es una tontería. Weber se revuelca en su tumba.



Sin embargo, si intentásemos unir nuestras voces, por mas que nuestros reclamos sean casi ínfimos,

O sea que nuestras voces son para reclamar. ¿Reclamar qué? Y... ¿qué reclamos que perjudiquen al capitalismo? ¿Asistencialismo con dinero extraído de impuestos a los empresarios?



la libertad de expresión pasaría al olvido.

"El pueblo, unido, siempre será socialista!". Pero, si la libertad de expresión es tan potencialmente peligrosa ¿por qué no pasó al olvido antes? Para evitar la confrontación entre pueblo y burguesía tal vez? Pero si "el pueblo, unido, jamás será vencido" y ya está unido, entonces ya no tendría caso intentar suprimir la libertad de expresión del pueblo revolucionario.
A menos que me haya confundido, y no se refiera a la izquierda, ni a los sindicatos en Argentina, ni a los piqueteros... se refiera a los que reclaman libertad de disentir con la democracia socialista del siglo XIX en Venezuela. Ahí cerraría lo de que "la libertad de expresión pasaría al olvido". Se confundió entre socialismo y capitalismo :) Yo empezaba a pensar que asociaba a la izquierda con las opiniones unidas de la gente, o que se refería solapadamente a los gobiernos militares de "derecha", insinuando que cada "coup d'État" latinoamericano había sido para defender al libre mercado de la burguesía capitalista, contra el más ínfimo reclamo de esos derechos elementales del ser humano al Estado asistencial, por parte del pueblo socialista argentino unido. Ahora sí... me quedo más tranquilo: no era tan bolche.



Finalmente, creemos ingenuamente decidir sobre nuestra vida y pensamos organizarla como mejor nos place, ¡gran mentira!. Tal vez este sea el error menos reiterado, ya que casi es a diario que vemos como muchas vidas se destruyen por causas que son completamente ajenas a ellas mismas.

Acá ya tenía ganas de irse a dormir: ni redactar claro podía el flaco. ¿Vidas destruídas por causas "completamente ajenas a ellas mismas"? ¿Se referirá a que la influencia del contexto socioeconómico sobre los individuos niega a los mismos una verdadera autonomía y que aquellos límites definidos por nuestros bolsillos no dependen de nuestros logros personales en un marco de cooperación social con los bolsillos de los demás, sino de la opresión del sistema económico que beneficia y perjudica con independencia de la productividad personal?



Esto significa que podemos organizar nuestras vidas solo en la medida en que estemos insertos dentro del sistema económico,

¿Podemos o no podemos? Si organizamos nuestras vidas como queremos ¿acaso eso no forma un sistema económico del que se es parte? El único sistema económico en el que cada uno organiza su vida como desea es el capitalista. El otro es un sistema económico de comando donde las vidas se organizan como quiere el poder.
Obviamente para poder hacerlo en un marco de división del trabajo yo puedo elegir para mí mismo no orientar mi producción hacia un mercado, y así crear algo que no sea útil a los demás, pero si los demás no lo intercambian, me joderé. Pero si de esto se trata, todos estamos insertos en un sistema económico: capitalistas, empresarios, obreros, empleados, comerciantes, profesionales, etc., tal vez los únicos libres del mismo sean los políticos y los que se benefician directamente de la política por fuera de la economía: beneficiarios de subsidios de todo tipo. Tal vez ésta sea la justificación, en términos marxistas "ideológica", de Seba para que lo mantengan...?



y esto siempre y cuando no seamos una molestia al poder.

¿Molestia al poder? ¿o perjuicio a ciudadanos que tienen poder económico usando la misma esfera de medios de intercambio comercial que quienes no lo tienen en la misma medida? ¿Será que, acaso, el sistema económico limita a unos las posibilidades de ser económicamente útiles en cuanto otros lo logran primero? Obviamente las posibilidades de ser capitalista y/o empresario en un área se reduce, como en cualquier otra área de la división del trabajo, en tanto dicha área va siendo ocupada.
En cualquier caso esto no tiene importancia alguna si no se prueba que las desigualdades en sí mismas son fruto de dichas limitaciones, y esto dependería de una relación de explotación. Pero entonces lo que hay que probar es eso y no otra cosa. Si existe o no explotación.



Sin embargo, si decidiésemos salir del circulo económico, pronto nos encontraríamos sin el sustento mínimo, y por lo tanto también imposibilitados de disponer de nuestras vidas como mejor nos parezca.

¿Qué es salir del círculo económico? Esto no tiene tanto que ver con el capitalismo como con la división del trabajo. El hecho de que sea más fácil conseguir un oficio que otro más difícil (o imposible), en el cual el sustento mínimo no pudiera conseguirse, no prueba que no podamos organizar nuestra vida como querramos, sino que simplemente no queremos autosustentarnos yéndonos a vivir a la montaña, y nos insertamos en una economía de intercambio adaptando en mayor o menor medida nuestros gustos laborales en función de que nos den el derecho en moneda a satisfacer nuestros gustos privados con recursos ajenos. Pero, luego, con nuestro dinero hacemos lo que queremos. Todo esto es muy tonto de aclarar, pero ya que analicé todo lo anterior, no viene mal.



Digo entonces, que somos esclavos, modernos, asalariados, pero esclavos al fin,

¿Esclavos de quien? ¿Del sistema económico en su conjunto por ser tal, o sea, "por ser sistema"? ¿O somos esclavos "dentro" del sistema capitalista? Lo primero es una tontera de un inmaduro caprichoso. Lo segundo se vuelve a discutir con los economistas marxistas dado el caso, pero hay que probarlo: no basta con escribir un "análisis sobre la democracia y la libertad".



no de un dueño en particular, sino de un sistema que nos obliga a realizar ciertas acciones,

No lo obliga a nada, pero tampoco obliga a los demás a sustentarlo a él. Los recursos son escasos y cada uno produce los suyos. Si se quiere obtener algo de los demás se va a tener que dar algo a su vez.



aun sin nuestro real consentimiento.

¿O sea que con nuestro real consentimiento tendría sentido que el sistema "nos obligara" a realizar ciertas acciones?
Y ¿cual sería nuestro falso consentimiento? Donde dice "nuestro real consentimiento" está diciendo "nuestro racional consentimiento -en tanto acorde a nuestro interés objetivo y colectivo- inconscientemente conocido por todos y conscientemente conocido por mí". Es una vieja técnica que Berlin denunciara de Rousseau.



Dicho todo esto, ya entonces estamos en condición de comprender mejor todo lo que nos rodea, de analizar hechos y de actuar en consecuencia.

Sí... comprender mejor a quienes nos rodean en internet, analizar lo que hacen y leer otra cosa.

 

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