sábado, mayo 07, 2005

Teorema de Coase y fundamentación del Estado (Revisitado)

Después del post de la semana pasada sobre el Teorema de Coase, ha habido una serie de respuestas que merecen aclaración y en vez de añadir comentarios en el post anterior, voy a escribir uno nuevo.
Daniel Rodríguez me dice:

“Hombre, dividido en parcelas el lago y con los derechos de cada uno a su parte claros, nadie tendría derecho a contaminar ninguna parte del lago porque estaría destruyendo la propiedad de otro. Si una parte del lago se contamina por aguas que vienen de otra, el propietario de la primera podría demandar al de la segunda por daños. No obstante, es cierto que los derechos de propiedad son más complicados de hacer funcionar sobre líquidos y gaseosos.”

Lo cierto es que esa respuesta es intuitivamente justa, pero no consigue un resultado económico eficiente como hice notar antes:

“Supongamos que cada pescador tiene derecho a vetar la contaminación [puesto que recibiría daños en su parcela] y ahora imaginemos que (…) la depuradora vale 9.000.000 euros y los beneficios de la pesca en el lago son 4.000.000. Entonces si los 99 restantes se ponen de acuerdo en recibir, por ejemplo 60.000 cada uno y renunciar a la pesca, dejando el lago para la industria, el último exigirá a la empresa 8.000.000-99*60.000=2.060.000, y aun así la empresa tendrá un beneficio de 1.000.000. Todos tienen incentivo a ser el último a entrar en el contrato, así que nadie será el primero. Es decir no habrá contrato y el resultado optimo (en este caso, contaminar) no se alcanzará. Problema de acción colectiva”

En efecto, si lo óptimo es contaminar, ofrecer a cada participante un derecho de veto sobre la contaminación crea incentivos a apropiarse, utilizando ese derecho, del valor de la propiedad de los demás. El derecho de veto da lugar a una situación donde cada agente puede impedir a cualquier otro hacer un uso de su propiedad (dejar que sea contaminada).

El lago de nuestro ejemplo puede ser poseído por parcelas para establecer pesquerías, pero para ser contaminado, solo puede ser poseído en común. Dar derechos a un agente a contaminar su parte sin aceptar responsabilidades es ofrecerle la oportunidad de destruir gratuitamente las propiedades ajenas. Pero a la vez, impedir a un agente contaminar las propiedades de los demás es TAMBIEN impedirle usar la SUYA propia plenamente (para ser contaminada). Ambas reglas implican ofrecer derechos a un agente sobre la propiedad de los demás; esto es así porque como ya he dicho la propiedad del lago COMO SUJETO DE CONTAMINACIÓN es necesariamente común y toda regla aparentemente “individualista” es implícitamente colectiva.

El hecho de que Daniel prefiera una regla :”derecho de veto sobre la contaminación” sobre la otra “derecho a poseer mi propiedad como me plazca”, a pesar de que ambas son simétricas y simétricamente ineficientes (¿e incluso simétricamente injustas?), se debe a que nuestra intuición de justicia esta muy relacionada con el mantenimiento de “statu quo” (que es, en este caso, dejar el lago como está).

Esto es precisamente el corazón del iusnaturalismo: la idea de que el “statu quo” es intocable salvo por decisión unánime (=contractual). Este ejemplo (el lago que debería ser contaminado y no lo es por un problema de acción colectiva) es un caso donde el “statu quo” es ineficiente y no hay solución contractual.

En todo caso, la intangibilidad del “statu quo” para mi no es un valor ético, y por eso mi apoyo a la propiedad privada viene de su valor incentivador y de que detesto las alternativas burocráticas, pero no de su fundamentación moral. No soy conservador y el iusnaturalismo (no me había dado cuenta hasta ahora) es eso: conservadurismo y contractualismo. Apoyo el contractualismo, pero si algo detesto de la propiedad privada es que tiende a perpetuarse y perpetuar el orden social.

Respecto de las soluciones judiciales ( “Si una parte del lago se contamina por aguas que vienen de otra, el propietario de la primera podría demandar al de la segunda por daños”) no hay que olvidar que son también arbitrarias y están sometidas a las críticas generales sobre la imposibilidad del cálculo socialista. Si el juez tiene que decidir la indemnización por la destrucción de una parcela del lago, enfrentará las mismas dificultades de valoración que cualquier otra rama de la administración. En Europa hemos elegido un modelo basado en las decisiones administrativas para enfrentar este tipo de problemas; en los Estados Unidos, las decisiones de esta clase se suelen dejar a los tribunales; el resultado en América es quizá más eficiente, en la medida en que existe la posibilidad de tomar acuerdos extra-judiciales. Pero la sociedad americana es una sociedad hiper-litigante en parte porque el poder judicial hace buena parte de las funciones administrativas.

“Por último, considerar Kyoto como una solución adecuada me lleva a considerar que no has estudiado mucho el tema.” Es cierto: nunca me he creído mucho lo del calentamiento global. Pero creo que las bases de Kyoto (es decir, reparto internacional de derechos de contaminación comerciables) son impecablemente liberales. (En todo caso, como no me creo las hipótesis, tampoco me intereso por la tesis; pero si alguien quiere hacer un rediseño hipotético de Kyoto, suponiendo que fuese realmente necesario limitar las emisiones de CO2, me encantaría leer el resultado)

Dejando aparte el ejemplo del lago, quiero hablar un poco acerca de algunos sectores económicos donde hay claras externalidades:

SEGURIDAD: La seguridad pasiva, es decir la que consiste en poner vallas, guardias o circuitos cerrados de TV en una propiedad tiene escasas externalidades: la propiedad internaliza los costes y las ganancias y ya está. Por tanto, si la tecnología óptima de producción de seguridad fuese defensiva, la seguridad podría ser totalmente privatizada. Ahora bien, si la forma óptima de acabar con el crimen es perseguir a los criminales, entonces hay una enorme externalidad en cada detención: el delincuente va a prisión y eso reduce el número de delincuentes para todos. Si un delincuente reincidiese siempre sobre la misma propiedad, a esa propiedad le seria rentable perseguir al susodicho delincuente. Pero si el delincuente va cambiando de propiedad, los incentivos a detener al criminal PARA CADA PROPIETARIO serían pequeños.

Por otro lado, la persecución privada de delincuentes tiene varios problemas obvios: el más grave, el incentivo del detective a culpar a un inocente en vez de perseguir a los culpables (en mi opinión la tecnología optima para lograr recompensas sería la inculpación falsa, en vez de la persecución de los criminales); además si la regla que se sigue para perseguir a los delincuentes es la de retribución de lo sustraído, el total de botines recuperados será siempre menor que el total de lo robado. Es decir hay incentivos agregados a robar.

Cualquier mecanismo que esté basado en trabajos forzados no será eficaz. El trabajo esclavo es poco productivo. Y la misión principal de la ley ES PREVENTIVA (que no rehabilitadora): el motivo principal para perseguir a los criminales no es resarcir por los daños pasados, sino evitar los daños futuros (el delincuente en general destruye mucho más de lo que consigue: tanto en el robo como en los demás crímenes). Por eso merece la pena gastar siempre mucho más en detener a un criminal de lo que se pueda recuperar en la detención; y merece la pena castigarle por encima del daño causado, para tomar en consideración la probabilidad de NO SER DETENIDO. Todas estas dificultades nos imponen un sistema publico o al menos públicamente subvencionado (o mixto: publico en parte y subvencionado en otras partes) de seguridad interior.

INFRAESTRUCTURAS: sin el Estado expropiando tierras, la construcción de las carreteras y otras infraestructuras sería imposible. El empresario privado tendría que comprar tierras para construir la carretera, y en cuanto los propietarios saben que va a pasar una carretera, sube el precio de las tierras.

Cuantas más parcelas tiene el empresario de la infraestructura, más valora las pocas que le faltan y más piden los propietarios por ellas. Esto encarece las tierras y desincentiva las inversiones en infraestructuras. Así resulta que la carretera no se construye porque el precio de la tierra sería demasiado alto. Y el precio de la tierra es alto SOLO si se construye la carretera. (¡!)

Este efecto os resultará familiar si habéis hecho colecciones de cromos de fútbol. Siempre había uno que os faltaba y a cambio del cual estaríais dispuestos a dar un montón de otros cromos. Ese cromo más allá de su valor intrínseco tenía el valor de ser “el que faltaba”. Los que producían los cromos de fútbol utilizaban ese efecto “cuello de botella” y algunos jugadores jamás aparecían.

Otro ejemplo: Jose Carlos Rodríguez nos recordaba el caso de los facilitadotes inmobiliarios, que negocian que los inquilinos de renta antigua abandonen las casas, para poder construir en el solar. Es obvio que el último inquilino en abandonar el inmueble es el que más recibe. Lo mismo que hacía en el ejemplo del lago el pescador que quedaba el último. En todos estos ejemplos, la existencia de una propiedad común subyacente (el edificio de apartamentos que no puede derribar por un solo inquilino, el lago que no se puede contaminar por un solo pescador, o la carretera que depende de una parcela de tierra), la solución de mercado es INEFICIENTE. Esto no demuestra que la solución pública no lo sea, pero cuando la externalidad es muy grande, no hay opción: El Estado debe intervenir.

¿Cómo se mide la externalidad? ¡Con mucho cuidado!

Medir externalidades en un sistema comunista donde no hay precios es imposible. Pero en un sistema donde la mayoría de los precios están disponibles es mucho más fácil. El Estado en su faceta “empresarial” (diferente a la faceta redistributiva) enfrenta los mismos problemas de agencia y error empresarial que cualquier otro participante en los mercados. Y el mercado es su herramienta para un (necesariamente imperfecto) cálculo socialista.

PD.- Por cierto: ha ganado Tony. Socialdemócrata de mercado. A ver si aprenden aquí.
PD2.-Post y discusión en Liberalismo.org sobre este tema.

19 Comments:

At 11:49 a. m., Anonymous Anónimo said...

Me temo que no soy de tu cuerda, pero te felicito por lo bien que expones estos temas.

 
At 12:15 p. m., Blogger narpo said...

Muy interesante Kantor.

Sobre la seguridad creo que la retribución no es incompatible para nada con la prevención.
Sobre lo de los trabajos de los presos yo consideraria imprescindible para adquirir la libertad la retribución completa de los daños ocasionados (con su patrimonio o con su trabajo en prisión) Por tanto estas incentivando en el delincuente la retribución.

Sobre la adquisición de parcelas, lagos y demás es un asunto que el propio mercado ha resuelto.
Una oferta pública de adquisición elimina esos efectos que comentas. Los interesados sacan una oferta y la condicionan a conseguir un éxito determinado. De esta forma no existe la posibilidad de que los propietarios se aprovechen intentando ser los últimos en vender.

 
At 12:42 p. m., Blogger rojobilbao said...

Repecto al ejemplo del lago diré un cosa. Debido a que la contaminación afecta "por igual" a todos, es natural que todos dispongan derecho de veto. Y es asi mismo normal que cada cual busque su interés. Si no se encunatra el punto de interés de los 100 lo lógico es que no se contamine, por muy rentable que resulte la contaminación. Todos los propietarios deben de resultar beneficiados. La fábrica deberá encontrar esa oferta a la vez atractiva a los 100 y viable para lograr los resultados buscados.

 
At 1:24 p. m., Blogger Kantor said...

Las OPVs son una solución interesante y funcionan para conseguir mayorias. Pero NO para lograr unanimidades. El hecho de que solo un individuo pueda hacer fracasar la OPV crea interacciones estratégicas.Se forman grupos de presion espontaneos que intentan negociar fuera del mercado publico.

Krugman describe estas interacciones extrañas en las OPVs de los 80, donde decia que la America corporativa habia abandonado toda racionalidad economica en favor de la logica "militar".

 
At 1:34 p. m., Blogger Kantor said...

"Sobre la seguridad creo que la retribución no es incompatible para nada con la prevención. "
Claro que no. Pero NO basta la retribucion para que la prevencion sea suficiente.

Si un ladron destruye 100$ de propiedad para lograr 20$ de botin (que añadiendo los trabajos forzados alcanza un maximo de recompensa de 30$),la empresa se cazarecompensas NUNCA gastara mas de 30$ en perseguir al criminal.

Igual con un gasto de 50$ el Estado puede detenerlo.

Es decir, la retribucion es necesaria PERO no suficiente. En un caso como el anterior seria interesante añadir a la recompensa privada (los 30$), otra del Estado.

 
At 2:19 p. m., Blogger narpo said...

Si los daños son de 100$ la retribución ha de ser de 100$ más una indemnización, que, por ejemplo, podrían ser esos 50$ que ha costado su captura.
De todas formas, si la víctima está asegurada la recompensa sería cercana a los daños totales, ya que al capturar a la víctima la aseguradora tendría la posibilidad de retribuir sobre ella los gastos.
En este punto es donde surge la incentivación de la incriminación que comentas. Pero debes tener en cuenta que a una aseguradora o agencia de seguridad "jugar" a falsear incriminaciones le puede acarrear la ruina. Un enorme riesgo que desincentivaria, normalmente, esa actitud.

Sobre las OPVs estaría bien que profundizaras en el asunto. :D

 
At 5:20 p. m., Blogger Kantor said...

"Si los daños son de 100$ la retribución ha de ser de 100$ más una indemnización, que, por ejemplo, podrían ser esos 50$ que ha costado su captura."

La abrumadora mayoria de los delincuentes generan unos daños muy superiores a los que pueden repagar.

Dire más: los trabajos forzados NUNCA son negocio. Siempre el coste de la vigilancia mas el del mantenimiento del preso son superiores a lo que produce el criminal.

No metemos a la gente en la carcel para lucrarnos (de hecho nos cuesta dinero y lo haria incluso con trabajos forzados). Metemos a la gente en la carcel para castigarles (efecto ejemplarizante) y para retirarles de circulacion (por su peligrosidad social).

Los delincuentes estan en perpetua bancarrota y por tanto extraer indeminizaciones de ellos nunca será un negocio tan bueno como el propio robo.

 
At 9:07 p. m., Blogger narpo said...

Yo no hablo de trabajos forzados, hablo de que para conseguir la libertad primero deberian indemnizar a sus victimas y segundo cumplir su pena.

Y que los delincuentes no tengan patrimonio ni bienes ni puedan ser empleados de forma rentable es más que discutible.

 
At 1:17 a. m., Blogger Marzo said...

Kantor, si la propiedad privada "tiende a perpetuarse y perpetuar el orden social", y eso te parece malo, considera que la destrucción de la propiedad privada tiende a perpetuar el "orden" político, a saber, que siga mandando el que manda (y vaya con lo que manda); lo cual no me parece mejor.

Sobre la seguridad, además de que, como dice Narpo, la restitución ha de incluir el valor de la propiedad destruida, has olvidado una posibilidad: una ciudadanía armada (valga la redundancia). Mark Steyn comentaba que en su pueblo la gente deja el coche aparcado delante de casa con las llaves puestas, lo cual tiene algo que ver con que, como todo el mundo sabe, todos poseen armas. Si el coste probable de un robo incluye una bala en la cabeza, la gente se lo piensa.

(Acabo de leer The Probability Broach —gracias por el chivatazo, Antonio—; ¿se nota mucho?)

 
At 2:50 p. m., Anonymous Anónimo said...

A ver, soy nuevo en esto e igual lo que digo es una idiotez, pero en el ejemplo del lago me quedó una duda.

Suponiendo, en todo momento, que los derechos de explotación de todos los implicados (fábrica y pescadores) son legítimos:

Si los beneficios de la pesca son de 4 millones, entonces el valor de la propiedad perdida por los pescadores es de 4 millones como mucho.

Si la negociación fracasa, eso no debería impedir que la fábrica ejerza sus derechos legítimos y monte la instalación. Después, que los pescadores reclamen daños y perjuicios si quieren.

Un tribunal les daría como mucho 4.000.000/100 = 40.000 a cada uno.

Es decir, por no aceptar todos 60.000, al final obtienen 40.000 nada más. Así que si un pescador exige demasiado, sale perdiendo él y salen perdiendo los demás. O negocian todos, o pierden todos.

En resumen: si el valor V de la propiedad perdida puede calcularse, no veo donde está el origen de los conflictos. La fábrica negocia, y si no hay acuerdo, se abona la cantidad V y listo.

 
At 4:05 p. m., Blogger Kantor said...

"Si la negociación fracasa, eso no debería impedir que la fábrica ejerza sus derechos legítimos y monte la instalación"
La fabrica no tiene ningun derecho legitimo sobre el lago.

Los unicos derechos legitimos son los de los pescadores: y son ellos los que pueden cederlos a la fabrica. Cuando un pescador impide contaminar, esta erosionando los derechos legitimos NO DE LA FABRICA, sino de los pescadores que si querrian contaminar a cambio de la indeminización.

La solucion judicial, en la que un grupo de pecadores (estos si, con derechos sobre sus propiedades)dejan contaminar a la fabrica y luego los demas van a los triunales puede ser optima, pero el tribunal TIENE que valorar la propiedad: esto es arbitrario y sometido a los problemas clásicos del cálculo socialista.

Esa solucion es sustituir el socialismo administrativo por el socialismo judicial. Ya no estamos hablando de contractualismo, sino de expropiación.

 
At 4:19 p. m., Blogger Kantor said...

"Sobre las OPVs estaría bien que profundizaras en el asunto. :D "

Lo de las OPVs se invento para lograr mayorias. Cunado se trata de conseguir unanimidades, fracasan necesariamente, porque cada agente va a ver al propietario de la fabica por lo bajo y le exige un monton de pasta a cambio de no hacer fracasar la OPV. El empresario que ha hecho la OPV tiene incentivos a sobornar a todos aquellos propietarios que le parezcan creibles en sus amenazas.

Estas situaciones de amenazas creibles y reputacion, en cuanto hay muchos agentes son intrinsecamente muy inestables. Un solo agente "irracional" puede hacer fracasar la OPV, y los agentes racionales tienen incentivos a fingir irracionalidad.

El resultado es un caos de expectativas irracionales y asimetrias de informacion.

Hay muchos casos de familias que tienen una casa en comun y que un solo familiar bloquea la venta para presionar a los otros a un acuerdo mejor para el.

Incluso en las OPVs de los ochenta se formaban coaliciones de bloqueo que chantajeaban al comprador, para lograr un precio especial.

PD.-Pero el "orden espontaneo" siempre se impone y al final si alguno se pone "muy tonto" se le mandan un par de matones a casa.

Esto pasaba sistemticamente en los viejos tiempos del ferrocarril del Oeste.

 
At 5:58 p. m., Anonymous Anónimo said...

Ajá, ya lo voy entendiendo.

Suponemos que la fábrica aún no tiene los derechos de explotación, y que estos pertenecen en exclusiva a los pescadores.

Pero sigo teniendo dudas.

En primer lugar, si un único pescador puede vetar las decisiones de los otros 99, me apuesto lo que sea a que mucho antes de que llegue la fábrica, el lago ya estará hecho un desastre, en plan "tragedia de los comunes".

Para cuando lleguen los de la fábrica los pescadores ya habrán discutido por el número de carpas que se pueden pescar en cada porción del lago, por la modalidad de pesca, por las temporadas de veda, por el tipo de cebo y por muchas cosas más.

Si aún así no han desarrollado formas de ponerse de acuerdo, y si un solo propietario puede bloquear las decisiones libres de los otros 99, me temo que el lago se estará gestionando más como una propiedad común que como una suma de propiedades privadas. Es normal, a fin de cuentas 99 personas tienen derecho a inmiscuirse en lo que haces en tu propiedad, así que tus derechos no son muy firmes que digamos.

Por otra parte, en el planteamiento dicen que los beneficios de la pesca eran de 4 millones, pero ahora se me dice que valorarlos en 4 millones es arbitrario. Pues no haberlo planteado así, la cifra de 4 millones no me la he inventado yo.

Para el caso, da igual cual sea la cifra. Dando por hecho que no habrá unanimidad a la hora de dejar que se instale la fábrica, sólo veo dos posibilidades:

1. Si los pescadores individuales no tienen derecho de veto (que es lo que me parece más lógico), la fábrica adquirirá los derechos para instalarse negociando con algunos pescadores. Una vez en funcionamiento la fábrica, los pescadores que no hayan negociado tendrán que hacerlo ahora para conseguir sus indemnizaciones. No hay nada socialista aquí. Se trata de individuos intercambiando derechos de propiedad.

Si no se ponen de acuerdo sobre la cuantía de dicha indemnización, no veo por qué recurrir a los tribunales en defensa de la propiedad legítima es un acto de socialismo. La fábrica ha adquirido sus derechos legalmente, los pescadores que negociaron están contentos, y a los que no negociaron nadie les obliga a ir a la vía judicial. Pero naturalmente si buscan un arbitraje de terceros (el tribunal), esos terceros tendrán que valorar y tomar una decisión. No veo el problema.

2. La otra opción es que si los pescadores individuales tienen derecho de veto, la fábrica no podrá adquirir derechos sobre el lago y no se instalará. Ni la fábrica, ni nada. Los 100 pescadores nunca se pondrán de acuerdo sobre cómo gestionar sus propiedades y el lago se irá al garete. Eso sí que recuerda más al socialismo.

 
At 11:11 p. m., Blogger Kantor said...

"Si no se ponen de acuerdo sobre la cuantía de dicha indemnización, no veo por qué recurrir a los tribunales en defensa de la propiedad legítima es un acto de socialismo. La fábrica ha adquirido sus derechos legalmente, los pescadores que negociaron están contentos, y a los que no negociaron nadie les obliga a ir a la vía judicial. Pero naturalmente si buscan un arbitraje de terceros (el tribunal), esos terceros tendrán que valorar y tomar una decisión. No veo el problema."

Hombre, a los demanadantes nadie les obliga a ir a la via judicial: a los DEMANDADOS si. Si yo pido una indemnizacion y un tribunal me OBLIGA a pagarla, ese tribunal esta coaccionandome.

Una demanda ante un juez no es un arbitraje. El juez me obliga a reconocer su autoridad.

En cuanto a la valoracion de la pesca, los pescadores saben que son 40.000, el juez no tiene porque saberlo.

"Si aún así no han desarrollado formas de ponerse de acuerdo, y si un solo propietario puede bloquear las decisiones libres de los otros 99, me temo que el lago se estará gestionando más como una propiedad común que como una suma de propiedades privadas"

El problema es que el lago solo puede ser gestionado como una propiedad comun PORQUE lo es. Dado que contaminar una parcela es equivalente a contaminarlas todas, la propiedad del lago como objeto de contaminacion es comun.

Y es verdad, este un caso inevitable de tragedia de los comunes. No tiene solucion contractualista. Se trata de un bien NO PRIVATIZABLE(=bien publico)

 
At 5:10 p. m., Anonymous Anónimo said...

Es cierto, la decisión del tribunal es vinculante para ambas partes. Desde ese punto de vista, supone una coacción. Como todas las sentencias de un tribunal. Sin embargo, su existencia es imprescindible para poder arreglar las diferencias que surgen al interpretar los contratos y, en general, al negociar con otras personas. Sin ellos, es muy difícil hablar de acuerdos libres, porque no hay forma de obligar a las partes que los incumplen.

Sigo pensando que, partiendo del supuesto de que no hay derecho de veto, el lago sí es privatizable y que las eventuales diferencias de criterio a la hora de fijar las indemnizaciones se pueden solventar recurriendo a la ley, sin que suponga una agresión a la libertad individual de nadie.

Pero ayer caí en la cuenta de que no siempre es así, ya que en ocasiones puede ocurrir que los propietarios sí tengan un derecho de veto efectivo sin que los bienes sean comunales. El ejemplo del ferrocarril se ajusta a eso. Si la compañía no ocupa todas y cada una de las fincas particulares, el proyecto no puede realizarse. De este modo, con un solo propietario que se oponga, habrá un bloqueo en la negociación.

En ese caso sólo se pueden hacer dos cosas: o renunciar al proyecto o expropiar (que esta vez sí que supone una coacción). Ambas opciones serían como mucho un mal menor.

Efectivamente, hay ocasiones en las que un régimen de propiedad privada no puede resolver de manera satisfactoria los conflictos derivados del uso de dicha propiedad.

Creo que por fin lo he comprendido.

 
At 12:31 a. m., Blogger Marzo said...

Supongamos que yo soy propietario del cuarto trasero izquierdo de una vaca, y otras personas son propietarias de otras partes hasta completar el total. Evidentemente es imposible que yo ase y coma mi parte de la vaca sin disminuir el valor de las demás partes, que pasarían a serlo de una vaca muerta. ¿Significa eso que las vacas son bienes no privatizables?

 
At 11:48 a. m., Blogger Kantor said...

No: significa que los cuartos traseros de las vacas son bienes no privatizables. La vaca en su conjunto es privatizable.

 
At 10:32 p. m., Blogger Marzo said...

En ese caso, lo que has demostrado es que un trozo de lago no es un bien privatizable, no que un lago en su conjunto no lo sea. Pero a lo mejor vi en esto un hincapié que no hacías.

 
At 2:53 a. m., Anonymous Anónimo said...

José,

Se lo digo muy sinceramente, le conozco desde hace aproximadamente 8 años (aunque no sepa quien soy) y me veo en la obligación de decirle que da usted pena. Cuando comencé a participar en este blog tenía una impresion muy distinta de usted, pero he quedado terriblemente decepcionado. Veo que se ha convertido en un mamarracho sin ideas, incapaz de entender a nadie. Quizá siempre fue así pero yo no supe darme cuenta...

No se moleste en contestar, pues dudo que vuelva a visitar esta página.
Solo espero que, al menos esta vez, este comentario le haga recapacitar.

Adios.

 

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